30 de mayo de 2021

RECUERDO DEL CORDOBAZO: «APRENDER DE ESA MARAVILLOSA JORNADA»

Este sábado se cumple un nuevo aniversario de una jornada histórica para las luchas trabajadoras. La CTA Autónoma de La Pampa hizo memoria y trazó un paralelo de aquel conflicto con el momento actual.

«Hoy en medio de la pandemia necesitamos aprender de la experiencia de esa maravillosa jornada de la clase obrera argentina, debemos derrotar la pandemia y salir de ella con avances para nuestro pueblo».

Con esa referencia e interpretación, la Central de Trabajadores Argentinos Autónoma, conducida por la Agrupación Celeste y Blanca “René Salamanca” de la Corriente Clasista y Combativa, recordó un nuevo aniversario de esa «gigantesca pueblada» que fue el Cordobazo, que se cumple este 29 de Mayo.

«Algunos dan por sentado que de esta crisis social vamos a salir con más pobreza y con más desocupación y miseria, porque sostienen que quienes tiene que pagar la crisis somos los trabajadores y el pueblo», advirtió la organización.

Desde la CTA-A entienden que «la crisis deben pagarla los que se enriquecieron con las políticas que gobernaron a favor de los poderosos, trabajaremos para eso. Debemos seguir en el camino del impuesto a las grandes fortunas y tenemos que comenzar a discutir una ley que garantice Techo, Tierra y Trabajo para todos los habitantes de este país».

«La pandemia y la crisis económica golpean a todos los países, pero las grandes potencias descargan la crisis sobre los países dependientes como el nuestro y utilizan las vacunas como herramienta de opresión, entregando dosis en cuenta gotas o, directamente, negando el acceso a las mismas. Como decía el Che, los países imperialistas pagan monedas por los productos básicos que producimos los países dependientes y nos venden caros los productos elaborados con esas materias primas. Se adueñan de nuestras tierras y nuestros minerales, nos endeudan para imponernos sus empresas para manejar nuestras obras públicas el transporte, la energía, las comunicaciones, etc», enumeró la CTA.

Añadió que «hoy recorrer el camino del cordobazo es luchar por recuperar nuestra soberanía sobre los ríos, nuestro litoral marítimo, los recursos mineros y gasíferos, los recursos pesqueros, el manejo del comercio internacional y avanzar en el desarrollo de una vacuna nacional. No destinar ni un solo peso al pago de las deudas fraudulentas que nos dejó el gobierno anterior y volcar ese dinero a solucionar los problemas que genera la pandemia en el conjunto del pueblo.
Se impone luchar por un protagonismo popular para que todos los recursos nacionales, provinciales y municipales, se destinen para enfrentar la pandemia y la salida a esta crisis social».

Memorias de aquel día

El documento de la CTA A recordó que el “Cordobazo” fue «una gigantesca pueblada» ocurrida entre el 29 y el 30 de mayo de 1969, que marcó el principio del fin de la dictadura de Onganía, quien estaba en el poder tras haber derrocado el gobierno de Illia en 1966. «En esos años la ciudad de Córdoba era un importante centro industrial, con miles de obreros del automotor, metalúrgicos, de energía eléctrica y otros, pertenecientes a grandes empresas y además con una gran masa de jóvenes estudiantes universitarios y secundarios», apuntó.

«Nuestro país -añade el recuerdo- venía siendo sacudido por grandes luchas obreras y populares resistiendo la dictadura y rechazando su política. Ese 29 de mayo comenzó con un paro activo convocado por la CGT de Córdoba enfrentando la decisión de la dictadura de eliminar el sábado inglés.

Previamente habían ocurrido asambleas de los mecánicos en SMATA; de los empleados de EPEC organizados en Luz y Fuerza; de los metalúrgicos de DINFIA, Fiat Concord y Fiat Materfer; los estudiantes habían decidido su participación en el paro con una asamblea de diez mil compañeros. Todos se prepararon para el combate, porque sabían que la respuesta iba a ser la represión».

Alrededor de las diez de la mañana las columnas que avanzaban desde las fábricas comenzaron a llegar al centro de la ciudad. La policía había montado dispositivos para evitar que lleguen pero fueron rebasados. Cuando la columna de los mecánicos de Santa Isabel (IKA-Renault) alcanzó el Boulevar San Juan, los enfrentamientos se hicieron importantes. Cayó asesinado el obrero Máximo Mena.

«La noticia de su asesinato se difunde rápidamente y estalla la bronca, crece el odio y se multiplica la masividad de las movilizaciones. Los estudiantes se hacen fuertes en el Barrio Clínicas, donde vivía una gran cantidad de estudiantes del interior de Córdoba y de otras provincias. La ciudad se llena de barricadas, el pueblo se vuelca a las calles y comienza a aportar elementos para construir barricadas que frenen el avance de la represión. A la hora 13 la policía se repliega, derrotada hacia el Cuartel Central. Los obreros, los estudiantes, el pueblo en general se adueñan de la ciudad», rememoró la organización.

Añadió: «Siempre se dijo que nada volvería a ser igual después del Cordobazo, y muchas cosas cambiaron en el movimiento obrero argentino después de él, comenzó una etapa de democratización sindical nunca vista en la Argentina. Los cuerpos de delegados tuvieron mucho más protagonismo y se dieron avances clasistas en muchos sindicatos. El conjunto de luchas populares posteriores deterioraron a la dictadura obligándola a retroceder».