5 de diciembre de 2022

Repudiamos persecución judicial y mediática contra la CCC y las organizaciones sociales

El 5 de julio la jueza federal Alicia Vence ordenó el allanamiento de 23 casas de compañeras y
compañeros, merenderos y comedores de la Corriente Clasista y Combativa en San Martín,
CABA y La Matanza. Lo hizo en el marco de una causa que armó el macrismo antes de irse del
gobierno en 2019. Una causa en la que no hay ninguna acusación de delito y no hay ningún
imputado. A pesar de que no tenían elementos acusatorios ni indicios verídicos de nada, nos
persiguieron durante meses pinchándonos los teléfonos y realizando escuchas para finalmente
hacer estos allanamientos bajo la caratula de “averiguación de delito”. Fueron «a la pesca»
como se dice en la jerga judicial.

Hay escuchas telefónicas a más de 100 compañeros y compañeras, también ordenaron escu-
chas en tiempo real, que quiere decir que un oficial nos escuchaba en el momento que estaba
ocurriendo la conversación e iba informando a cada instante. Eso es un procedimiento que se
utiliza comúnmente para casos de secuestro extorsivo o de narcotráfico. Una operación total-
mente desmedida. Es decir, la jueza Vence llevó adelante este fenomenal despliegue sin tener
elementos concretos que lo justifiquen. La jueza debería explicar además cómo se filtran escu-
chas ilegales de su juzgado a los medios de comunicación.

En ese marco algunos medios mostraron dinero incautado en uno de los allanamientos. Los
dólares encontrados pertenecen a los ahorros de toda la vida del matrimonio de una de las
casas allanadas. Los pesos que allí incautaron son parte de los aportes de los compañeros y
compañeras de todo el país para la organización.

La CCC es una organización que se autofinancia. Cada compañero y compañera aportan volun-
tariamente para sostener al movimiento. También se hacen decenas actividades como fiestas,
peñas, locros, venta de empanadas. Así es como mantenemos nuestra independencia política.
Para ser independientes políticamente hay que tener independencia económica, por eso quienes
conformamos la organización aportamos voluntariamente casi todos los meses. Igual que como
hacen los sindicatos, los clubes, las asociaciones empresarias y otras organizaciones civiles.
Somos una organización nacional con más de 100 mil compañeros y compañeras que tiene tres
lemas: Luchar, trabajar y sostener a la organización. Esto es parte de nuestro espíritu funda-
cional y por eso lo defendemos con orgullo.

Son nuestras compañeras las que en los barrios piden donaciones, juntan plata, hacen rifas,
bingos y todo lo que esté a su alcance para para mantener abierto los comedores cuando la
comida que debería mandar el Estado no llega o no alcanza porque es insuficiente. Así se paga
el gas o se agregan verduras o algo de pollo a la olla porque muchas veces solo llegan alimen-
tos secos. Le preguntamos a la jueza Vence, ¿Por qué en vez de investigar a una organización
popular que mete las patas en el barro para enfrentar la crisis no investigan a los que se fugaron
el préstamo del FMI?

La jueza Vence fue durante seis años secretaria del ya fallecido juez Claudio Bonadío, miembro
de la mesa judicial de Juntos por el Cambio. Estos ataques y persecuciones a través de
sectores de la justicia y algunos poderosos medios de comunicación, sólo buscan aislar a los
movimientos sociales, dividir la lucha popular y al Frente de Todos para crear las condiciones
que le permita al macrismo volver al gobierno con su política antipopular y de entrega nacional.

Un día después de los allanamientos a la CCC, se producen en Jujuy 16 allanamientos con dete-
nidos ordenados por el gobernador Morales contra varias organizaciones sociales de esa provincia.
Todo esto se da en un marco de reactivación de causas contra dirigentes sociales en distintas
provincias, como en Chubut, La Pampa y Santa Fe.

Los sectores reaccionarios de nuestro país necesitan desarticular la organización popular para
imponer sus planes. No los subestimamos. Frente a los hechos persecutorios e intimidatorios
trabajamos para fortalecer la unidad, la organización y la lucha popular por las emergencias sociales,
por la defensa de nuestra soberanía, contra las imposiciones del FMI, y para frenar al macrismo.

Con la misma fuerza que nos unimos en la lucha contra el hambre y la entrega macrista conquis-
tando la Ley de Emergencia Social, que estuvimos en la primera línea en la lucha contra la
pandemia garantizando miles de comedores populares en todo el país, que peleamos por
Tierra, Techo y Trabajo para todos los que habitan nuestro suelo, seguiremos peleando la
unidad de los movimientos sociales, de todos los trabajadores y el campo popular.