Ni un Pibe Menos por las drogas
Por Ariel Oliveri (*)
Ni una piba tampoco. Lo que explotó ayer en el conurbano no me extraña. Decenas de muertos porque cortaron mal la cocaína. Iba a pasar. Se comenta de guerra entre narcos, o bandas. Un espanto. Un espanto que se paga con vidas de pibes y pibas que buscan en el consumo lo que no encuentran en la vida. Doblemente víctimas.
Ya salió Berni a pedir que descarten la cocaína comprada hace 24 horas. Berni es así. “Se te escucha fachistoide, con olor a represión…” . La canción de Kapanga escrita para Dualdhe le cabe perfecta. Ni Berni ni nadie salió a hablar del problema de fondo. Así no Berni.
El problema de fondo es que no hay políticas públicas para prevenir el consumo o después para tratar la adicción. Un consumo que lo genera la misma sociedad y luego a las victimas se las deja tirado en las esquinas de los barrios. Para encontrar después un centro de recuperación de adicciones hay que ser mago. O tener mucha guita. Cosa que en los barrios no pasa seguido.
Centros culturales, clubes con ofertas, talleres artísticos, profes de circo, murgas, murales, gimnasios en las plazas, instrumentos musicales. Con eso se combate la falopa, el afano, el desgano y la “vagancia”. No con patrulleros y balas. Pero de eso no se habla.No se habla del origen del problema y de cómo solucionarlo, sino de cómo taparlo.
Y por abajo aparecen movimientos como Las Madres del Paco, #Niunpibemenos por la droga, por suerte Gastón Pauls se puso la diez con #Sereslibres. Pero no alcanza. Es muy poquito.
El tema es el estado, como siempre. O aparece el estado a intervenir como se necesita o esta será moneda corriente. Así que habrá que exigir, marchar, pedir, gritar. Si no luchamos, perdemos.
Hay que hacerlo. Por los pibes y pibas de las esquinas de los barrios. Menos balas, más proyectos colectivos.
Hay que hacerlo porque es necesario, y como siempre, hay que hacer posible lo necesario.
(*) de su muro de facebook