18 de junio de 2024

El Lunes 8 de Junio, el Presidente Alberto Fernández anunció la intervención, a través de un Decreto de Necesidad y Urgencia, de la empresa Vicentín y, posteriormente, le envió al Congreso de la Nación un proyecto de expropiación de la misma.

A finales del 2019 Vicentín SAIC, quien contrajo una enorme deuda con la banca pública durante los últimos meses del gobierno de Macri, entró en cesación de pagos, dejando al descubierto sus compromisos con numerosos bancos nacionales, internacionales y cientos de pequeños y medianos productores.

Sin embargo, la situación económica y financiara que atravesaba Vicentín no justifica su default. En los últimos años, el grupo empresarial Vicentín –compuestos por numerosas empresas agroindustriales- obtuvo enormes ganancias, llegando a ubicarse en el 2018 como la sexta empresa nacional con mayores ventas y primera dentro de las cerealeras.

A desmedro de esto, Vicentín acumulo una exorbitante deuda, siendo el Banco Nación su principal acreedor por 18.500 millones de pesos. Paradójicamente, esto no fue un impedimento para que, la gestión anterior del banco, continúe prestándole dinero durante los últimos meses del gobierno de Macri, aun cuando la empresa ya había entrado en cesación de pagos. Un detalle no menor, es que justamente el grupo empresarial Vicentín fue el mayor aportante de Juntos por el Cambio en las últimas elecciones presidenciales.

A principios de este año, Vicentín entro en concurso de acreedores, poniendo en riesgo de quiebra a muchas empresas del complejo agroindustrial santafesino que dependen de ella. Pero además, las negociaciones llevadas a cabo por la dirección de la empresa implicaban una probable venta de la misma, incrementado la concentración y la extranjerización en el sector agroindustrial, un sector clave para la soberanía económica nacional por su impacto en las exportaciones.

Por ello es que la intervención del Estado en Vicentín era urgente y necesaria. En este contexto mundial, es necesario garantizar los miles de puestos de trabajo y los intereses de los pequeños y medianos productores que confiaron su producción a Vicentín. A su vez, no debemos permitir que en un sector vital de la economía nacional se profundice la concentración y la extranjerización, priorizando la soberanía económica, monetaria y alimentaria nacional.

Desde hace meses que los trabajadores de la agroindustria relacionada a Vicentín, junto a los productores agrarios y otros movimientos sociales y políticos, vienen reclamando con su lucha que se tomen medidas efectivas para que el Estado tome control sobre Vicentín. La intervención de Vicentín es hoy celebrada por todos aquellos a los que nos preocupan los intereses de la Nación y el pueblo argentino.

Esperamos que, en el camino a la definitiva expropiación de la empresa, quienes han tomado parte en la intervención de la misma puedan desentramar el destino del dinero prestado por la banca pública, reconociendo a quienes habrían tenido responsabilidad en la fuga del mismo.

Juan Carlos Alderete

Diputado Nacional del PTP en el Frente de Todos
Coordinador Nacional de los Desocupados y Precarizados de la CCC