2 de julio de 2022

Encuentros Nacionales de Mujeres. Argentina: única experiencia en el mundo

Las mujeres de la Corriente Clasista y Combativa: ocupadas, desocupadas, jubiladas, jóvenes y adultas, originarias y criollas, las que nos ponemos todos los días de pie frente a las injusticias, queremos dar nuestra opinión sobre los Encuentros Nacionales de Mujeres, como parte de la pelea para que este año haya un solo Encuentro.

HISTORIA

En el año 1985 un grupo de mujeres argentinas participó en la Clausura de la Década de la Mujer en Kenia (África). A su regreso surgió la necesidad de autoconvocarse para tratar la problemática específica de la mujer en nuestro país, donde al igual que en el resto del mundo existe una marcada discriminación en el rol que tenemos en la sociedad.

Así, en el año 1986, empezaron los Encuentros en nuestro país y desde allí no pararon. De 1.000 mujeres en el Primer Encuentro (Capital Federal en 1986) a 200.000 mujeres en el último (La Plata 2019). En un ida y vuelta, en donde los ditintos movimientos se nutren de los ENM y viceversa; el “Ni una menos” y la “marea verde”, son claros ejemplos de ello, que masificaron de manera exponencial a los ENM y al movimiento de mujeres de Argentina.

¿QUÉ SON LOS ENCUENTROS NACIONALES DE MUJERES?

En nuestro país los Encuentros Nacionales de Mujeres, realizados año a año desde 1986, se han constituido en la expresión más avanzada de la organización y lucha de las mujeres, por su masividad y continuidad. Es una experiencia única en el mundo. Los Encuentros son horizontales, autónomos, plurales, federales, democráticos, autosostenidos y autoconvocados.

Hubo otras experiencias de Encuentro Nacionales en América Latina, en países como Ecuador, México, Brasil o Uruguay, que no tuvieron continuidad. Actualmente participan en los Encuentros decenas de miles de mujeres, obreras ocupadas, desocupadas, precarizadas, jubiladas, campesinas, originarias, profesionales, docentes, amas de casa, artistas, etc., de todos los rincones del país.

Las mujeres participamos a titulo personal, no por representación o mandato de las organizaciones a las que podamos pertenecer. A diferencia de congresos y asambleas sindicales o políticas, en los talleres no se vota: los acuerdos se toman por consenso. Esta práctica permite debatir y asentar como conclusiones del taller todas las opiniones y propuestas. Las consensuadas y también las otras. Es una modalidad única en el mundo.

En este gran espacio de intercambio cada año, decenas de miles de mujeres, compartimos nuestras experiencias de vida, nuestras luchas de clase, de género, reivindicativas, políticas e ideológicas. Y reflexionamos sobre las condiciones y las causas históricas y sociales de nuestra doble opresión, sobre los factores e intereses que la genera y refuerza, enfocando a los verdaderos responsables.

Los Encuentros han demostrado su potencialidad, fortaleciendo la lucha popular y las organizacioones sindicales y políticas, clasistas, democráticas y antiimperialistas, así como los movimientos y agrupaciones específicas. A lo largo de estos 34 años hemos denunciado las políticas antipopulares sean a nivel nacional, provincial o municipal. Debatimos e intercambiamos sobre proyectos políticos, caminos y luchas.

Las mujeres de los pueblos originarios denunciamos, además, que sufrimos una triple opresión: por ser mujeres, por pobres y por originarias. Decimos que algo cambia en cada mujer que participa. Ya no estamos solas. Al calor de estos 34 años de Encuentros Nacionales de Mujeres las diversidades encontraron su lugar en este espacio y se han fortalecido en sus luchas.

¿CÓMO ES EL FUNCIONAMIENTO DEL ENCUENTRO?

TALLER DEL ENCUENTRO NACIONAL DE MUJERES DE LA PLATA – AÑO 2019

El Encuentro se realiza durante tres días consecutivos, eligiendo un día no laborable después de un fin de semana, para que podamos participar mujeres que llegamos desde todos los rincones del país.

Primer día: A la mañana se hace el Acto de apertura, donde la Comisión Organizadora da la bienvenida, y con este recibimiento pone en manos de las participantes el desarrollo del Encuentro. El Encuentro ya es de todas. Después del almuerzo arrancan los talleres que son el corazón del Encuentro, los que permiten escucharnos y debatir sobre las problemáticas que nos tocan. A la noche hay actividades culturales en distintos puntos de la ciudad.

Segundo día: Sigue el debate en los talleres durante la mañana y la tarde, en donde se realizan las conclusiones. Al cierre se realiza una marcha por la ciudad, mostrando la masividad del Encuentro. A la noche festejamos en la Peña, en donde hay espectáculos musicales, teatrales, muestras, etc.

Tercer día: Se realiza el Acto de cierre, en donde, luego de escuchar a las delegaciones de distintas ciudades del país que deseen postularse, elegimos la próxima sede mediante aplausos y finalmente se leen las conclusiones de todos los talleres. Al llegar a su provincia ese grupo de mujeres debe realizar una convocatoria amplia, pública y multisectorial para constituir la Comisión Organizadora del próximo Encuentro. La Comisión Organizadora está integrada por mujeres, no por organizaciones y su función es organizar el Encuentro. Allí las decisiones también son consensuadas.

TALLERES

Los talleres son el corazón de los Encuentros. En estos participamos todas. Son democráticos, horizontales y pluralistas. Rompen con lo que generalmente estamos acostumbradas a ver: paneles o mesas en las que algunas hablan y la mayoría escuchamos en silencio y, a lo sumo, podemos hacer alguna pregunta. Los talleres son soberanos, lo que se discute pertenece sólo a las mujeres que participan del mismo. Tienen como modalidad el consenso, para garantizar que todas podamos expresarnos; no se vota.

CABECERA DE LA MARCHA DEL ENCUENTRO NACIONAL DE MUJERES – LA PLATA 2019

Cada taller tiene una coordinadora, cuya tarea es ordenar el debate y garantizar que todas las voces puedan escucharse. También se eligen secretarias que escriben todo lo que se discute en el taller para después armarlas conclusiones. Cuando termina el Encuentro la Comisión Organizadora sistematiza la totalidad de las conclusiones de los talleres y son publicadas. Los talleres nos permiten descubrir que no estamos solas, que no «tenemos la culpa» de nuestros sufrimientos y sentimos esto tan importante de que, si nos juntamos, somos capaces de «torcer» lo que a veces creemos que es nuestro destino.

Seguimos construyendo y defendiendo este espacio profundamente democrático, dando un ejemplo de organización para poder tener la libertad de expresar nuestras ideas sin que nadie nos condicione. Un espacio que hemos construido como nuestro lugar, que no tiene dueño, sino que nos pertenece a todas. Participamos en los talleres que son el corazón de los Encuentros, donde las mujeres recuperamos nuestra voz en un clima de consenso y de igualdad. Que nos permite, a pesar de nuestras diferencias, estar unidas para luchar contra la doble opresión que sufrimos como mujeres y como trabajadoras. Y contra la triple opresión a las mujeres originarias.

A lo largo de estos 34 años, los Encuentros no pararon de crecer y de recorrer la Argentina. El movimiento de mujeres de Argentina fue tomando fuerza hasta convertirse en un trascendente hecho social, político y cultural en la sociedad. Este año vamos a realizar el 35 Encuentro en San Luis, después de dos años de la tremenda pandemia que enfrentamos. Nos preparamos para asistir masivamente y en unidad, peleando para que realicemos un solo Encuentro.