25 de abril de 2021

«DEFENDER LA SALUD DE NUESTROS ESTUDIANTES Y COMUNIDADES EDUCATIVAS»

Esta semana el centro de las discusiones en la Ciudad de Buenos Aires se dio en torno a las clases presenciales. El miércoles 14 de abril, Alberto Fernández estableció por DNU la suspensión de las clases presenciales en el AMBA. De cara a la necesidad de capitalizar un enfrentamiento con el Gobierno Nacional en un año electoral, Larreta contraatacó con ayuda del Poder Judicial, puntualmente de la Cámara de Apelaciones, para obligar a docentes a sostener las clases presenciales. De este modo, se logró poner en el eje de la discusión la presencialidad, quitando el blanco sobre lo principal: el violento avance de la segunda ola de la pandemia del COVID-19 que está poniendo al borde del colapso al sistema sanitario.

Los docentes de la Ciudad estuvieron en conflicto toda la semana en contra de las medidas especulativas y temerarias del Jefe de Gobierno Horacio Rodríguez Larreta, que ponen en peligro al conjunto de la población porteña.

En este contexto desde el programa Pa’ Qué Me Invitan de la radio online Radio Viral Comunitaria entrevistaron a Marcela Marasco, docente de escuela media, integrante de la agrupación docente Enriqueta Lucero, perteneciente a la Corriente Clasista y Combativa y al sindicato UTE.

A continuación, los fragmentos destacados de la entrevista que salió al aire el pasado jueves 22 de abril, donde se conversó de la situación actual de los docentes de CABA y el conflicto que estuvo en el centro de la escena política porteña en la última semana.

Marcela Marasco, docente de escuela media, integrante de la agrupación docente Enriqueta Lucero, perteneciente a la Corriente Clasista y Combativa y al sindicato UTE

  • ¿Cómo fue la vuelta a la presencialdad desde que retomaron?, ¿Cómo se organizó todo eso?, ¿Estaban las escuelas en condiciones de sostener dicha presencialidad?

– Vamos a remontarnos al mes de Enero, los medios se encargaron de poner en los titulares: “Vuelven las clases” o “Se vuelve a la escuela” y salía Larreta diciendo: “Todos los alumnos, todos los días, en todos los horarios”. Los docentes y directivos fuimos convocados a reincorporarnos el 8 de Febrero a escuelas a las cuales no se les había hecho ninguna modificación, ningún arreglo, ni ninguna puesta a punto para una presencialidad cuidada. Las escuelas estaban en las mismas condiciones que en Marzo de 2020.

Por otro lado, nos decían que volvíamos con todos los protocolos y todos los elementos de protección y seguridad que veníamos reclamando. Pero, por ejemplo, una escuela primaria  del barrio de Boedo recibió cinco bidones de alcohol y catorce barbijos, y las mascarillas para los docentes todavía las están esperando. Estos elementos han ido llegando a cuentagotas.

Ha sido una vuelta a clases forzada, no consensuada con la docencia. Cada escuela adaptó el protocolo según sus posibilidades. Hubo escuelas en las que quisieron meter entre veintidós y veintitrés pibes adentro de un aula, cuando se sabe que la distancia social es lo que garantiza que el virus no circule. De a poco, el Gobierno de la Ciudad fue modificando ese protocolo, achicando cada vez más la distancia que tenía que haber entre estudiantes. Así y todo, los docentes fuimos los garantes de que esos protocolos se cumplieran.

Después, cada escuela organizó  el sistema de “burbujas”, que es un protocolo pensado para una escuela primaria de doble jornada. Yo, que soy docente en media, tengo seis escuelas y veintiún burbujas.

  • ¿Es realmente viable para dar clases? Si tenés que aislarte por una burbuja en una escuela, ¿te ausentás en las otras cinco?

Por eso la presencialidad, en estas condiciones, ya era una farsa. Desde el 17 de Febrero que empecé con primer año en una escuela, ya me tuve que aislar tres veces por distintas razones. Esto también lo fueron modificando poco a poco, se aísla a los estudiantes de la burbuja pero el docente no se tiene que aislar. La burbuja pasa a ser la ciudad de Buenos Aires porque, por ejemplo, yo me traslado en colectivo de una escuela a la otra y, como el mío, hay miles de casos.

La realidad es que, con el sueldo docente, con un solo cargo no alcanza. También los docentes de primaria están en dos escuelas, tienen otro cargo, no es solamente una realidad en escuela media.

  • Con la segunda ola, y con todo este conflicto que está habiendo – los DNU de Nación, el no acatamiento y los fallos de Ciudad – ¿Qué pasa con la presencialidad?

Desde que arrancó la segunda ola, las escuelas no han podido sostener esta pseudo-presencialidad de manera permanente. Eso es lo que venimos viendo en las escuelas en el último tiempo, una negación total de los medios y del Gobierno de la Ciudad, que dicen que en las escuelas no hay contagios. En las escuelas hay incluso más, porque la escuela moviliza alrededor de setecientas mil personas diariamente en los transportes.

La semana pasada, ante la no suspensión de las clases presenciales, la docencia hizo un paro el miércoles 14 exigiendo el pase a la virtualidad por un tiempo limitado, hasta que el sistema sanitario pueda volver a rearmarse, bajando los contagios y la circulación. Esa misma noche, el Presidente de la Nación decreta el DNU. El Gobierno de la Ciudad desconoce el Decreto y todo el marco de legalidad que comprendemos y entendemos quedó dado vuelta.

Así como las escuelas han quedado en las mismas condiciones de infraestructura, los estudiantes han quedado en las mismas condiciones respecto de la conectividad. Ya el año pasado denunciábamos que había estudiantes que no tenían dispositivos, ni conexión a Internet y que el Gobierno de la Ciudad debía garantizárselos, habiendo también un fallo judicial que lo establece, y que Larreta desconoce. No solo eso, sino que sale a perseguir a aquellos directivos que valiéndose de las tarjetas del ENACOM que daba el Gobierno Nacional, salieron a repartirlas para intentar garantizar la conectividad.

Acá el gran tema, más allá de la presencialidad, es que el Gobierno de Larreta no puso un centavo, ni para condiciones de Infraestructura, ni para garantizar la virtualidad para los estudiantes.

  • ¿Cómo se vienen organizando los docentes en todo esto?, ¿Qué opiniones vienen recogiendo en el gremio, en las escuelas, las aulas?

A partir del lunes, tuvimos algunas escuelas cuyos cuerpos directivos se pusieron firmes e intentaron garantizar la virtualidad. Eso dependió, y sigue dependiendo, de cómo se organiza la comunidad. Hay muchas presiones al respecto, colegios que han tenido que volver hoy a la presencialidad por presión de las supervisiones que tienen que acatar las órdenes del Ministerio de Educación de la Ciudad. En este sentido, la situación ha sido dispar. Lo que no ha sido dispar fue la bronca docente, la angustia de ver que los sanatorios de la Obra Social están colapsados.

Lo que ha pasado en estos días fue paro tras paro tras paro. Los principales sindicatos de la Ciudad de Buenos Aires, entre los que se encuentra la UTE, han tenido plenarios, reuniones, y se han definido paros desde el lunes hasta el día de hoy. Estos paros han tenido un alto acatamiento los primeros días.

Sabemos que defender la salud de nuestros estudiantes y nuestras comunidades educativas es lo más importante. Desde ahí es que tomamos la decisión de tomar estas medidas de fuerza, pero conectándonos con nuestros estudiantes. Estamos viendo que esto va avanzando a pasos agigantados y les va generando sentimientos de mucha incertidumbre y de mucho miedo.

  • ¿Cómo ves a tus estudiantes?

En los medios los muestran como la franja etaria que menos se cuida, que tiende al descontrol. Las juventudes tienen que juntarse porque es inherente a su propia condición. Se les pide que se cuiden, que sean responsables y que son los principales responsables del cuidado comunitario, cuando no hay desde el Estado garantía de esos cuidados. No hay quienes los escuchen, que estén pendientes de qué les pasa más que los que estamos en las escuelas. Tenemos que volver porque es el espacio donde desarrollamos nuestras tareas laborales pero, fundamentalmente, donde sucede lo que llamamos “la magia del aula”, donde suceden las relaciones interpersonales, donde nuestros chicos y chicas se sienten más contenidos y más tenidos en cuenta.